
Arquitecta de profesión, se dedica a esto hace casi siete años, cuando realizó su primer curso de joyería. Posterior a eso, estudió Orfebrería en Barcelona, España, donde comenzó con esta particular expresión de arte.
Al regresar a Chile, continuó su trabajo y hoy es conocida no sólo en Viña del Mar, su lugar de residencia, sino también en Santiago, donde constantemente viaja a ofrecer sus productos.
¿Por qué trabajar con materiales reciclados? “Siempre he sido buena para guardar cosas. No me gusta botar nada. Además, en los años que viví en Barcelona, era frecuente encontrar ‘basura útil’ en las esquinas: muñecas viejas, telas, trozos de muebles. Todo ello era buena materia prima para hacer joyas”, señaló Carolina.
Su idea es continuar descubriendo nuevos materiales para trabajar y compatibilizar mejor su trabajo de arquitecta con el de orfebre. Sus metas también van por internacionalizar el oficio; de hecho, en este momento, participa de una exposición colectiva en Estados Unidos y durante noviembre pretende ser partedede otra en Holanda.
Para quienes engancharon con estas creativas joyas, los precios fluctúan entre los $12.000 a los $120.000 y sólo es posible pedirlos a través del blog de Carolina: www.joyasdelaodisea.blogspot.com.







